VENTAJAS DE LA TARIMA ACEITADA - 08/02/2018

Al tratar un suelo de madera con aceite, el aceitado penetra en la madera a través de sus poros proporcionando una protección natural que ralentiza el envejecimiento, optimizando la resistencia del material frente a los agentes externos y repeliendo el polvo y la humedad.

El mantenimiento de una tarima aceitada se debe realizar de forma periódica para que la madera conserve todas las características de la misma, y lo más importante es que se realiza sin necesidad de lijar el suelo. Es tan sencillo como aplicar sobre la superficie un jabón natural específico para suelos de madera aceitados diluido en agua y aplicarlo con una fregona.

La limpieza de la tarima aceitada también es muy sencillo, para solventar las manchas basta con aplicar un limpiador intensivo para maderas aceitadas diluido en agua y aplicarlo con una fregona. Si las manchas son especialmente difíciles se aplicaría un quitamanchas directamente sobre la superficie dejándolo actuar durante el tiempo recomendado antes de limpiarlo. Pero en ningún momento habría que lijar la superficie.

Desde el punto el vista estético, una tarima de madera aceitada tiene un acabado mucho más natural. Y al ser un acabado mate, evita que se note tanto los pequeños arañazos que se puedan producir sobre la superficie por su uso diario y se disimula mucho mejor cualquier desperfecto que en otros acabados.