CONTRUIR CON MADERA - 24/05/2018

La madera desde tiempos inmemoriales es un material utilizado en la construcción por la humanidad. Hablar de historia constructiva es, indudablemente, hablar de la madera como solución estructural.

Su aplicación ha permitido solventar muchos de los desafíos técnicos que se han debido hacer frente para elaborar sus construcciones. Hoy en día, gracias al desarrollo de nuevas técnicas y  al reconocimiento de sus características ecológicas y de sostenibilidad, su aplicación parece estar recobrando el protagonismo que se merece.

La madera es uno de los materiales de construcción más sanos. Enumeremos los principales hechos que soportan esta afirmación: 
• La casa de madera es una casa que respira: la madera es un regulador natural de humedad que  ayuda a estabilizar la del medio ambiente interior de nuestras casas. Contribuye así a evitar dolencias de reumatismo y de vías respiratorias, y filtra y purifica el aire al mismo tiempo. 
• El campo bioeléctrico natural de la madera proporciona además un estado de equilibrio en el cuerpo humano. La casa de madera, permeable a las radiaciones naturales, no distorsiona estos sutiles campos electromagnéticos de la Tierra y contribuye así a preservar la salud de sus ocupantes.
• La madera absorbe una parte importante de la energía de las ondas sonoras que recibe, con la consiguiente reducción de la polución acústica. La casa de madera es una casa silenciosa, lo que reduce el estrés de sus habitantes. Y la calidad del sonido es optima para disfrutar de la música y la compañía.
• Una casa de madera es en sí un vínculo emocional con la naturaleza que nos hace volver simbólicamente a nuestras raíces. Sus anillos de crecimiento nos hablan un tiempo que palpamos y nos hace sentirnos vinculados a las generaciones que nos precedieron.